¿Soy egoísta por querer ser madre?

¿Soy egoísta por querer ser madre?

Si eres madre y acabas de leer este título quizás te eches las manos a la cabeza y pienses que este es una duda que nunca se le pasa por la cabeza a una afiliada al  “Club de malas madres”, ¿cómo vas a ser egoísta si estás sacrificándote a cada momento de tu vida por tus retoños?  ¡eso es imposible! ¡una falacia enorme!

Expondré mis discusión interna:

¿cuales son las razones que me hacen querer ser madre? Yo quiero ser madre porque ….

  • deseo un fruto del amor hacia mi pareja
  • quiero disfrutar viendo a mi hijo crecer, aprender, reír, ….
  • quiero una familia grande que me arrope y me acompañe en mi paso por esta vida
  • me gustaría sentirme orgullosa de lo que mis hijos aportan a la sociedad
  • etc

Como ves las razones están centradas en las cosas buenas que me va a dar ese hijo. Sí, es verdad, tener un hijo también tiene sus cosas negativas, pero en algún momento decidí que me compensaba (o quizás lo esté idealizando y filtre sin darme cuenta el lado oscuro….). En resumen, lo que me mueve es el beneficio que yo sacaré con esto, no él/ella.

A veces intento ponerme en el lugar de mis descendientes y pensar en si merecerá la pena la vida que les espera o si haber venido al mundo será una verdadera ****** para ellos. Me preocupa que -cada vez más- nadie se sienta responsable del agujero de la capa de ozono y el calentamiento global del planeta, la poca solidaridad de la gente cuando tiene la tripa llena y las manos calientes, que predomine el engaño y la corrupción en la sociedad, la escasa inquietud de las personas por aprender y mejorar, que ayudar al prójimo no sea una satisfacción suficiente que mueva a las personas, el paro y la explotación laboral, etc. Me preocupa que se sientan infelices y perdidos en este mundo.

Pero a pesar de todo, sigo queriendo ser madre…. ¿seré egoísta por seguir queriendo satisfacer mis deseos presentes a pesar de ese futuro incierto para mis hijos como aquel al que no le preocupa derrochar recursos naturales porque dentro de 50 años él no va a estar este mundo para sufrir una catástrofe medioambiental?

Y muchas veces me he planteado este serio dilema….

¡Ya ves! Dudas más trascendentales que si voy a saber cambiar un pañal o adivinar qué le duele al bebé cuando llora. ¿por qué seré tan rara? jejeje 😉

Amar con los ojos abiertos

Amar con los ojos abiertos

Suelo fijarme mucho en las relaciones de pareja de otras personas desde que sufrí una ruptura sentimental traumática. No soy psicóloga ni terapeuta de parejas, aunque sí muy reflexiva, y muchas veces me doy cuenta de los conflictos que sufren algunas parejas y que son signos de que algo no va bien. En este post me gustaría hablar de cómo podemos detectar esos conflictos que no resultan evidentes para los amantes ciegos.

¿qué es el amor? ¿qué nos hace decidir amar a una persona y no a otra?

Yo creo que el amor se sustenta sobre un conjunto de valores que tienen una escala de importancia que se comparten con la persona amada. En el momento en el que uno de esos valores se desequilibra, la relación de pareja, y por tanto el amor, se ven afectados. Creo que es bueno pararse a pensar y  hacer el ejercicio individual de descubrir esos valores y su importancia para cada miembro de la pareja, y analizar si esos valores tan importantes se están respetando por los 2 y en qué medida. Quizás se detecten algunos problemas que puedan resolverse y mejoren la calidad de la relación de pareja, o quizás, en el peor de los casos, si ninguno de los individuos está dispuesto a ceder para armonizar dicha escala de valores, el ejercicio ayude a meditar si la relación tiene sentido o no.

Estos son los valores que son importantes para mí en una relación de pareja, por orden de importancia:

  • Respeto. Para mí es de vital importancia el respeto mutuo, incluso en situaciones en la que esté presente la ira. Muchas veces he escuchado a parejas perder el control, gritarse, insultarse, criticar a las espaldas e incluso despreciar el trabajo y el esfuerzo del otro. Me cuesta mucho entender cómo es posible llegar a estos extremos si amas a tu pareja.
  • Fidelidad. Esto algo en lo que M y yo estamos 100% de acuerdo, ninguno de los 2 perdonaríamos nunca jamás una infidelidad, ni siquiera un pequeño desliz.

El respeto y la fidelidad son IMPRESCINDIBLES para mí. Otros valores importantes son:

  • Empatía/Comprensión:  Saber comprender y ponerse en lugar del otro, sin necesidad de cambiar nuestros propios pensamientos y opiniones y sin dejarse arrastrar por las emociones negativas del otro. Ejemplo: cuando uno de los dos está pasando por una situación de estrés en el trabajo y tiene que restar tiempo a la pareja el otro ha de comprender que éste lo está pasando mal, ha de tratar de normalizar ese estrés y no enfadarse por ese tiempo robado.
  • Tolerancia. Es imposible que mi pareja y yo estemos de acuerdo en todo, pero es muy importante que ambos comprendamos y respetemos la opinión y los gustos del otro. Aquí se incluyen, por ejemplo, opiniones sobre política, religión, etc. Ejemplo: yo puedo votar a un partido de izquierdas en las elecciones y él a uno de centro-derecha y no criticarnos por eso.
  • Generosidad. Aquí se incluye tanto lo material como el esfuerzo físico y mental: compartirlo todo (lo mío es suyo y lo suyo es mío), ofrecer sin esperar a cambio, hacer sin reprochar lo que el otro no hace, etc. Ejemplo: uno organiza unas vacaciones y no se enfada porque las del año anterior también las organizó él o exige que el año próximo las organice el otro.
  • Sinceridad. Las mentiras y ocultarse las cosas no tienen buenas consecuencias en la pareja.
  • Apoyo. Cada miembro de la pareja ha de brindar su ayuda de manera espontánea, sobre todo cuando se viven experiencias difíciles de las que no resulta fácil salir.
  • Libertad. Es importante que se respete la individualidad de ambos miembros de la pareja, sin imponer, obligar o cambiar la voluntad del otro. Ejemplo: salir con los amigos sin que el otro se enfade.

Yo un día fui amante ciega. Entonces no sabía que la razón era la escala de valores, y que sin estos valores en armonía era imposible el AMOR. Pero hoy por fin sé que amo con los ojos abiertos.