4 Junio: Día mundial de la infertilidad

4 Junio: Día mundial de la infertilidad

Hoy quería dedicar esta entrada a tod@s los luchador@s que actualmente están en plena batalla para superar la infertilidad, a todos aquellos que consiguieron vencerla y hoy se asoman a la cuna de su hijo agradecidos por aquel milagro que un día sucedió y llenó de luz sus vidas, y por supuesto también a todos aquellos que un día tuvieron que decir: ¡basta ya, no puedo más!

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Y en especial quiero mandar un fuerte abrazo a toda la #infertilpandy, un grupo de personas con grandes valores con un único objetivo: que la infertilidad no acabe con la ilusión y la esperanza de nadie.

Para todos vosotr@s, que sois tan fuertes y a quienes yo os admiro por actos que para mí son verdaderamente heróicos:

¡¡¡Ánimo, mis valientes!!! ¡¡¡Sois tod@s un@ verdader@s campeon@s!!!

ALGÚN DÍA LO LOGRAREMOS

 

Mi segundo aborto

Mi segundo aborto

Ayer fue un día muy triste, quizás el día más triste de toda mi vida. Cuando a M se le volvió a romper el corazón y yo caí al suelo rendida después de tanto esfuerzo inútil.

Ayer íbamos a buscar el alta a Barcelona y nos volvimos con un informe para que me practiquen en los próximos días un legrado. No se vio latido, no se vio embrión. Batí el récord del anterior embarazo, esta vez ni llegamos a oír su pequeño corazoncito.

Ayer nos acostamos sabiendo que hoy despertaríamos de una horrible pesadilla que era nuestra dura realidad.

Me estoy consumiendo, por dentro y por fuera. Se me acaban las fuerzas para continuar la lucha. Y me he llegado hasta plantearme abandonar este proyecto del todo y vivir feliz con la persona más maravillosa que he tenido suerte de tener a mi lado. Él lo es todo, el único que me ha demostrado que yo soy lo más importante que tiene. M, mi familia.

A ratos pienso si nuestros embrioncitos saben que el mundo que esta sociedad deja es una auténtica mierda, que no quieren un planeta sin capa de ozono ni vivir sin saber si podrán disfrutar de una pensión digna a los 80 años. ¿de verdad, mis pequeños amores? ¿es eso lo que queréis decirnos?

Esto es muy injusto. Somos 2 buenas personas que se quieren muchísimo. No nos merecemos que tengamos que vivir esta situación tan tremendamente dura.

Sólo me mueve la esperanza de  que algún día pueda pensar que la vida tiene sentido, aunque ahora en estos momentos desee incluso morir.

M, lucharé porque te quiero, porque eres lo único que da sentido a mi vida y mi amor por tí la luz de mi camino. ¡TE QUIERO!

 

 

 

 

 

Los fantasmas del aborto

Los fantasmas del aborto

A los pocos días de conocer la noticia de que íbamos a ser papás los fantasmas del aborto se instalaron en mi cabeza. La primera euforia había pasado y todavía quedaban alrededor de 10 días hasta poder tener nuevas evidencias de que 1 ó 2 nuevas vidas se estaban gestando en mi interior. Y lo único que tenía que hacer yo era tener paciencia y dejar pasar el tiempo.

Empecé a tener ganas de orinar mucho más frecuente de lo normal, sin embargo, tenía pánico a ir al baño, bajarme las braguitas y ver allí la primera mancha de sangre que me indicase que iba a suceder lo mismo que la otra vez. Y en el caso de que la prueba de la ropa interior fuese superada, todavía me quedaba el test del papel.

La progesterona no ayudaba, esa cápsula pringosa que se iba disolviendo y dejaba la zona húmeda, hacía que tuviese dudas acerca de si aquella humedad estaba escondiendo otro indeseado fluido que hubiese podido aparecer desde la última vez que había ido al baño.

Estaba muy inquieta. EL nerviosismo me generaba todavía más ganas de ir al baño, y cuando pensaba que tenía que ir al baño, prolongaba esa angustia para evitar el dolor de encontrarme con una durísima realidad.

Si M estaba en casa, le pedía que me acompañase a orinar para sentirme protegida, y celebrábamos cuando el papel nos confirmaba que no había aparecido lo que no queríamos ver.

Hoy por hoy, todavía me invade esa preocupación. Creo que he conseguido que no me paralice, que me permita ilusionarme con mi embarazo e incluso hacer algunos planes para cuando nazca el/los bebé(s). Pero continuamente recuerdo aquella mañana en que rescaté a  mi querido angelito de 2cm en un trozo de papel higiénico al limpiarme, evitando que se fuese por la taza del inodoro. Recuerdo la sangre y la contracción que sentí aquella noche. Y tengo pánico a que todo eso se repita.

El miedo de una mujer embarazada tras un aborto es grande, el miedo de una mujer infértil que ha conseguido embarazarse tras varios tratamientos es enorme. ¡Imaginad cómo puede ser el miedo de una mujer infértil que ha conseguido embarazarse tras un largo proceso de fertilidad y un aborto previo!  TERRORRRRRR

Sé que va a ser muy duro hasta que pase el hito de la semana 10. No puedo evitar comparar los datos con la anterior gestación y me va a costar mucho abstraerme de ello. Pero tengo que conseguir confiar en que esta vez va a ser la buena, en que todo esto va a salir bien….porque lo merecemos y porque nuestro(s) embrioncito(s) también lo merece(n).

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Te echamos de menos garbancito, te queríamos y siempre te querremos. Nunca podré olvidarme de tí. Allí donde estés, por favor, piensa en que gracias a tí, mamá y papá han sido capaces de luchar por la vida de tus hermanitos. Tú les distes el valor, el coraje y sobre todo la ESPERANZA. 

 

 

¡¡¡Beta positiva!!!

¡¡¡Beta positiva!!!

Síiiiiii……..908 días después de iniciar nuestra búsqueda por fin puedo gritar que ¡estoy embarazada!…… ¡¡¡¡¡por finnnnnnnnnn!!!!!

Todo el esfuerzo ha merecido a pena. Y como todo aquello que cuesta millones de lágrimas, conseguirlo nos ha hecho alcanzar el éxtasis extremo.

Hemos luchado muchísimo y nos hemos merecido esta victoria. ¡¡¡¡Somos unos campeones!!!!

Hay que ser cautelosos y esperar a pasar la frontera de los 3 meses antes de confirmar que todo este sueño es una realidad, pero vamos a intentar saborear esta dulce etapa que tanto hemos deseado.

 

 

 

 

 

 

Afrontar la betaespera con ilusión

Afrontar la betaespera con ilusión

Estoy en puertas de la betaespera de mi 3ª FIV y quiero que esta vez todo sea distinto: me he propuesto afrontarla con ilusión.

Me considero una persona pesimista y suelo pensar que es imposible que yo vaya a ser tan afortunada de poder quedarme embarazada incluso después de 2 años y medio intentándolo. Por lo tanto, una vez tras otra, anticipo el fracaso y lo asumo de tal forma que mi cabeza empieza a pensar en el plan alternativo mucho antes de saber ningún resultado. Pienso que la suerte ha sido creada sólo para los demás, y me es muy difícil cambiar el cristal de mis gafas.

Hace poco asistí una charla de una psicóloga especialista en tratar a pacientes de Reproducción Asistida, quien nos explicó que anticipar un resultado negativo de un proceso no resuelto es la forma que tenemos nosotras de tomar las riendas de una situación llena de incertidumbres.

La mayoría de las mujeres sentimos la necesidad de controlar todo lo que ocurre en nuestras vidas. La Reproducción Asistida ha avanzado mucho en los últimos años, pero todavía hay factores que la ciencia no es capaz de controlar. Esa falta de control nos crea mucho desconcierto y proyectamos esa necesidad de tenerlo todo bajo control en una postura pesimista. Pase lo que pase, pensar con pesimismo es lo mejor. Si el resultado es positivo, el estado de euforia hará que me sea indiferente haberme equivocado en mi predicción, y si es negativo, podré decir: “Ya lo sabía” y no quedaré  ante los demás como una tonta ilusa.

Muchas veces creemos que evitar ilusionarse hará que la caída nos duela menos. Aquí aparece de nuevo una forma de tomar el control de una situación incierta, intentando reprimir nuestras emociones. Pero esto no es así, un negativo nos va a causar dolor, llegue como llegue y cuando llegue. Así que esa forma de actuar sólo lleva al sufrimiento.  Entonces…¿por qué no afrontar la espera con ilusión y esperanza?

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Intentaré hacer mi espera más dulce…

…preparando un cómodo y cálido lecho donde acogeré a mis pequeños embriones

…sintiendo 2 nuevas vidas dentro de mí

…dándoles sus primeros paseos dentro de mi tripita

…haciéndoles escuchar música por primera vez

…tejiendo con cariño unos pequeños patucos para ellos

…hablándoles de lo buena persona que es su papá

…proyectando en mi mente imágenes de mis bebés en brazos, de cómo serán y qué quiero enseñarles, sonriendo ante sus carcajadas de felicidad

 

 

¿Por qué esta vez SÍ puede ser la buena?

¿Por qué esta vez SÍ puede ser la buena?

Cuando llevas un negativo detrás de otro cada vez se ven más fortalecidos tus temores de que ese nuevo intento va a ser igual a los anteriores. Seguir el mismo protocolo que las veces anteriores te decepciona y cualquier palabra de tu ginecólogo la interpretas a tu manera, convirtiéndola en una evidencia de tus malos presagios. El pesimismo, el miedo y la preocupación van invadiéndote poco a poco y cada vez va dejando menos hueco a la ilusión y la esperanza.

Estoy a las puertas de mi 3ª punción y quiero que esta vez esto no sea así, porque he trabajado mucho para que las cosas vayan mejor. No quiero que el pesimismo eclipse todo el duro trabajo de estos 5 meses, por eso voy a repetirme todos los días las cosas que son distintas respecto a las anteriores veces.

Sé que esta vez puede ser la buena, he hecho todo esto para que así sea:

  • Hemos cambiado a una clínica con mejores recursos y mayor experiencia, y que tiene gran prestigio y buenos resultados. Nos sentimos mejor atendidos.
  • Tenemos una ginecóloga de confianza que tiene mucho interés y está deseando que todo nos vaya muy bien.
  • Mis ovarios han estado descansando durante 5 meses, periodo durante el cual he conseguido regular mis reglas, síntoma de que mi aparato reproductor no está escacharrado.
  • He cambiado mis hábitos alimenticios (sin gluten, disminución de carbohidratos, eliminación de alcohol y refrescos, 5 ingestas diarias), notando una mejora del tránsito intestinal.
  • M y yo estamos tomando complementos alimenticios para mejorar la calidad de nuestros gametos.
  • He trabajado mucho con mi psicóloga para afrontar todas las dificultades que han ido surgiendo a nivel emocional.
  • Hemos eliminado la píldora anticonceptiva previa al inicio del tratamiento.
  • La hormona de la estimulación la hemos cambiado a una más adecuada a mi perfil hormonal, además de inyectar dosis más pequeñas.
  • El antagonista lo inyectamos a horas distintas a las que lo hacíamos en los ciclos anteriores.
  • La desencadenación de la ovulación será con fármacos diferentes  y utilizando 2 hormonas para mejora la competencia ovocitaria.
  • Vamos a intentar llevar los embriones a estado de blastocisto.
  • El laboratorio de FIV es más avanzado y podrán usar técnicas adecuadas en el caso de necesitarlo.

 

 

Mi caja de herramientas para superar la infertilidad

Mi caja de herramientas para superar la infertilidad

Son bastantes los recursos que he necesitado para plantar cara a la infertilidad durante estos 2 años y medio. Los comparto a continuación:

Seguros médicos

  • Seguridad Social
  • Seguro médico privado con cobertura de 2 IA y 1 FIV, así como la mayoría de las pruebas diagnósticas

Profesionales:

  • Ginecóloga. En mi caso he tenido 4 (casualmente siempre mujeres) en la sanidad privada: 1 ginecóloga que dirigía los tratamientos en cada una de las clínicas en las que he estado y 2 de apoyo en la policlínica privada de la ciudad donde vivo (al estar a cientos de kms de las clínicas de Reproducción Asistida siembre me he buscado un facultativo que me pudiese hacer las cosas que me iban mandando). Con la experiencia he podido comprobar que tener plena confianza en tu médico es indispensable para que todo vaya sobre ruedas.
  • Psicóloga. Durante el último año y medio he necesitado una terapeuta que me diese las pautas para sobrellevar toda la carga emocional que conlleva la fertilidad. Las sesiones han sido semanales en las épocas más duras y cuando he estado más tranquila ha sido suficiente con hacer revisiones cada mes.
  • Asesora holística en fertilidad. Tras los malos resultados que obtuvimos en la 1ª clínica en la que nos trataron, acudimos a Psicofertilidad Natural a que revisasen nuestro historial y nos aconsejasen los siguientes pasos a seguir.
  • Endocrino. En mi caso he necesitado acudir a consultas de endocrinología para regular algunos temillas hormonales.
  • Segundas opiniones médicas. Tuvimos consulta con 2 especialistas en reproducción de otras clínicas antes de decidir cambiarnos a la actual.
  • Servicio de ginecología de la Seguridad Social. A la par que iniciamos tratamientos en la sanidad privada, movimos los temas en SS, donde hicimos algunas de las pruebas de diagnóstico requeridas.
  • Médico y psicóloga de Seguridad Social. Únicamente para gestionar el tema de bajas laborales y derivarme a ginecología.

Otros recursos humanos en los que he podido apoyarme:

  • Grupo de Apoyo Hello!. Magnífica iniciativa creada por Marian Cisterna y en la que se organizan talleres gratuitos para pacientes de Reproducción Asistida.
  • Redes sociales y blogosfera. En mi caso, al no vivir en Zaragoza y no poder asistir a las tertulias-café presenciales del grupo de apoyo antes mencionado, no me ha sido posible conocer a otras chicas en los mismos apuros y he tenido que recurrir a leer a mis compañeras virtuales de #infertilpandy .  Me ha ayudado a no sentirme sola en la batalla.
  • M, mamá, amigos muy íntimos y buenos compañeros de trabajo. El amor, el cariño y la compasión de aquellos seres más queridos han sido fundamentales para afrontar con energía todas las tempestades.
  • Garbancito. Sin ti, nunca hubiese sabido que esto sí es posible.

Estilo de vida saludable:

  • Mejoras en los hábitos alimenticios: disminuir carbohidratos, eliminar gluten, aumentar proteínas, repartir las comidas en 5 ingestas diarias, eliminar el alcohol, reducir los refrescos.
  • Complementos alimenticios: Omega-3/DHA, Vitamina D3, Probiótico, Ácido fólico, inositol, selenio, manganeso
  • Deporte: running, bicicleta, excursiones por el Pirineo, bailes de salón, etc.

Lecturas

  • Libro “No tires la toalla, hazte un bonito turbante”, Marian Cisterna
  • Libro “Bienestar, autoestima y felicidad”, Raimon Gaja
  • Miles de sitios web con información

Actitud

  • Trabajar cada día la paciencia, la perseverancia,  la ilusión, la esperanza, la motivación, las ganas de superación, la fuerza y el empeño.
  • Potenciar mis aficiones
  • Escribir este blog como terapia

Recursos económicos

  • A fecha de hoy hemos necesitado unos 15000€ para los distintos tratamientos (no incluimos las facturas que nos ha pagado el seguro)
Pensar en uno mismo no es ser egoísta

Pensar en uno mismo no es ser egoísta

La infertilidad lleva consigo un torbellino de emociones muy intensas para la mayoría de las personas que la sufren. Además del miedo, la ansiedad, la angustia, el sufrimiento, el dolor, etc. aparecen sentimientos extraños y contradictorios en tus relaciones personales, sobre todo debido al ¿y por qué tú sí y yo no? (léase embarazos e hijos ajenos)

Hasta hace muy poquito consideraba que mis sentimientos eran incorrectos  ¿por qué no me alegraba de que las personas de mi alrededor tuviesen hijos? Sentir envidia, enfado o traición era ilegítimo. Me consideraba una persona egoísta y estaba decidida a cambiarlo. Tenía clara la forma de solucionarlo: debía exponerme a esas situaciones dolorosas y aguantar como toda una campeona. Al llegar a casa me encerraría en casa y lloraría todo lo que tuviese que llorar. Así todos mis familiares y amigos estarían contentos. Cuantas más situaciones consiguiese superar, más fuerte me haría y llegaría un momento que sería totalmente inmune a cualquier estímulo externo relacionado con barrigas y bebés.  Tenía una responsabilidad hacia con los demás. Realmente lo hacía por ellos.

Pero estaba muy equivocada. Las constantes exposiciones a situaciones dolorosas  no sólo no mejoraban las relaciones sociales sino que me dejaban hundida.

Mi terapeuta me hizo ver que todos los sentimientos son válidos, que mis emociones son mías y de nadie más y no hay nada de malo en que yo sienta lo que siento, ni en que los demás sean conscientes o no de lo que estoy sintiendo. Si comprendo el origen de los sentimientos y consigo que no distorsionen mi conducta, no estoy haciendo nada malo. Yo soy la única que he de decidir si me gustaría cambiar esos sentimientos y cómo lo tengo que hacer. Ahora sé que el modo de hacer que esas emociones cambien es lícito siempre y cuando no incumpla ninguna de las reglas de convivencia de cualquier sociedad. Así mismo, he aprendido que yo soy la única responsable de mis sentimientos al igual que no soy responsable de los sentimientos de nadie.

Hoy, todo lo que hago lo hago pensando en mí, pero ya no me siento egoísta. Yo soy lo más importante en mi vida y quiero ser feliz. De momento, para conseguirlo he de poner límites a la hora de estar con familias fértiles; hay un umbral de dolor que no puedo sobrepasar todavía.

Amablemente tuve que pedirle a mis hermanos que intentasen mantener la distancia. Me da igual que se sientan culpables o que les siente mal que no muestre mi interés por sus ecografías. Yo he actuado correctamente y no soy responsable de sus sentimientos de enfado ni de culpabilidad. Al igual que ellos actuaron por su propio interés a la hora de decidir tener un hijo, yo lo hago por el mío. Ellos lo necesitaban para alcanzar su felicidad, y yo necesito esto para alcanzar la mía.

No podemos dejar la felicidad en manos de los demás. Hemos de pensar en nosotros mismos y asumir la responsabilidad de nuestras emociones. Pensar en uno mismo, no es egoísmo.

A la 10ª no va la vencida

A la 10ª no va la vencida

Y el resultado de mi beta de mi 1ª FIV fue: NEGATIVO.

Me volvieron a arrancar la costra y mi herida volvió a sangrar, más que nunca…..

Estoy triste, preocupada, desesperanzada, desanimada, angustiada, ansiosa.

Ayer lloré, lloré mucho. Y a diferencia de otras veces no encontré consuelo después de mi llanto. Porque hasta ahora estaba segura de que iba a ser madre, que todo esto era una broma que me estaba gastando el destino o que ese Dios en el que algunos creen me quería hacer la vida un poco más dura por negarle. Estaba segura de que pronto se apiadaría, dejaría de jugar conmigo y la vida me regalaría a mi deseado bebé.

Pero ayer, día 3 de Agosto de 2015, me dí cuenta de que mi tan anhelado deseo quizás no llegue nunca jamás.

Y ahora he de construir una nueva costra que vuelva a proteger a mi herida sangrante, lo más grande y robusta que pueda, para que nada ni nadie  la pueda volver a arrancar.