¡Cuidado con la falta de profesionalidad en Reproducción Asistida!

¡Cuidado con la falta de profesionalidad en Reproducción Asistida!

Tras la segunda FIV fallida decidimos que era el momento de cambiar de clínica. Yo hubiese cambiado tras el primer intento, pues la única razón por la que habíamos acudido a ese centro médico en primer lugar era porque el tratamiento nos entraba por el seguro. M se resistía a dar el paso y, al resultarnos la opción más cómoda, por logística y porque ya conocían nuestro historial, decidimos confiar en ellos una vez más.

No tenía intención de tratar los temas médicos de la Reproducción Asistida en este blog, pero necesito utilizar este medio para desahogarme, porque acabamos realmente disgustados con la anterior clínica  y quiero que cualquiera que me lea no se tropiece con las mismas piedras con las que nos hemos tropezado nosotros. No voy a mencionar el nombre de la clínica, ya que mi intención no es hundir el negocio sino ofrecer  datos objetivos para que l@s pacientes tengan toda la información que es importante tener en cuenta a la hora de tomar una de las decisiones más importantes de sus vidas. Sólo decir que la clínica en cuestión está en Zaragoza.

Las cosas que nos han parecido de poca profesionalidad en la clínica X:

Área médica/Ginecología

  • Falta de evaluación y seguimiento de hemograma y analíticas hormonales. En mi caso la ginecóloga nunca se preocupó de mi  TSH (que en mi embarazo-aborto estaba realmente alta), ni de mi glucosa, ni de mi insulina, ni de mi hormona antimulleriana, ni de mirar si había un problema de anemia. La única analítica que me pidió fue para hacer serologías y cariotipos antes de la 1ª FIV. Yo tuve que acudir a mi endocrino para hacer un seguimiento de mi TSH y se lo comenté a ella, pero ni siguiera se preocupó nunca de preguntarme por ello.
  • Los seminogramas no se repetían con frecuencia para verificar que la calidad del esperma no se estaba alterando con el estrés u otro tipo de factores. De hecho, la 1ª IA tuvo como resultado un seminograma algo alterado y no nos lo comunicaron hasta el día en que nos hizo la 2ª IA que la muestra había ido a peor. Si hubiesen hecho un seminograma antes de nada nos hubiésemos ahorrado las 2 IAs.
  • No me hacían ecografías basales previa antes de comenzar los ciclos de FIV para comprobar el estado de los ovarios tras haber tomado la píldora anticonceptiva.
  • Las recetas de la medicación no se hacían con cuidado para intentar no tirar el dinero, ¡en la primera FIV tiré a la basura alrededor de 300€ de Menopur!
  • En el 2ª ciclo de FIV me pautó el Cetrotide de forma distinta a la primera vez. Al consultarle si era un error, ella dejó a mi elección si pincharme el Cetrotide (como lo había hecho la otra vez) o no, afirmando que ambas opciones eran correctas….. ¿comorrrr?

Laboratorio de Reproducción Asistida

  • La transferencia de embriones no las hacían en domingos ni festivos, aunque eso nunca lo admitieran como tal. Tras la punción nos dieron un papel en el que se especificaba que era el laboratorio el que decidía cuándo era el mejor momento para transferir, de forma que así podían dejar una transferencia para el día 4 si el día 3 era domingo, como fue nuestro caso.
  • Los informes de los ciclos de RA eran muy escuetos, sin especificar técnicas concretas ni razones por las que se desechaban los embriones.
  • El resultado del FISH-e de espermatozoides decía que había alteraciones en el ADN y aseguraban que nuestro problema era por factor masculino, y nos llegaron a proponer utilizar gametos masculinos de donante para solucionar nuestro supuesto problema.  Posteriormente la misma prueba en la nueva clínica  nos ha salido totalmente normal.
  • Nos vendieron una técnica de selección espermática PICSI (técnica que se utiliza para eliminar la fragmentación espermática) cuando el supuesto FISH-e alterado sólo se podía solucionar aplicando DGP. Esa técnica PICSI maravillosa solucionaba todos nuestros problemas según ellos.
  • Nos aconsejaron la utilización de un fantástico embrioscopio para predecir qué embriones tenían mejor pronóstico, nos lo cobraron a 600€ y posteriormente sólo nos dieron la grabación de los 2 únicos embriones que nos transfirieron.
  • La calificación de la calidad de los embriones era bastante dudosa tras haber mostrado los videos de nuestros mejores embriones a otros embriólogos. Nunca dejaron a nuestra elección el decidir no transferir unos embriones con un grado de fragmentación tan alto.

 

Atención al paciente

  • La comunicación con la ginecóloga para preguntar dudas era a través de un correo electrónico de gmail, un poco cutre, ¿no? Yo no disponía de un teléfono en el que poder contactar con ella para preguntarle dudas.
  • Explicaciones vagas y poco empáticas: no comentaba el número y tamaño de folículos si no preguntabas explícitamente, no explicaba el por qué de las cosas, parecía que le molestaba que le preguntases cosas, etc.
  • El resultado de la 1ªFIV tenía coincidía con las vacaciones de la ginecóloga y tuve que llamar yo misma al laboratorio para tener el resultado de mi beta. Una vez llegado Septiembre, ninguna persona de la clínica se preocupó en llamarme para ver qué es lo que había pasado y preocuparse por hacer una revisión tras el tratamiento y comentar los malos resultados del ciclo.
  • Los domingos y festivos no obtenías comunicación del laboratorio acerca del estado de los embriones.

 

 

 

Ya sé lo que se siente cuando te arrancan las uñas sin anestesia

Ya sé lo que se siente cuando te arrancan las uñas sin anestesia

Hace días que no escribía ningún post en el blog. Hasta hace cosa de 1 mes me encontraba tranquila y serena, sin grandes altibajos. Tampoco sentía la necesidad de escribir, es más, me daba miedo hurgar en mis emociones, no fuesen a despertarse del plácido letargo.

Y no es que no tenga novedades. En este tiempo ha habido muchos cambios respecto a la evolución de  nuestra búsqueda incansable, los cuales me gustaría ir tratándolos poco a poco en diferentes artículos. Pero hoy tengo la necesidad de desahogarme y de gritar:

¡¡¡¡¡¡YA NO PUEDO MÁAAAAAASSSSSSSS!!!!!!!,

¿QUÉ HE HECHO YO PARA MERECER SEMEJANTE TORTURA?

Y es que hoy quería centrarme en los acontecimientos de los últimos 20 días. Sí, compañera de batalla, tú que estás leyendo y que sabes de lo que hablo. La semana pasada sentí lo que es que te arranquen las uñas sin anestesia, que te rocíen los dedos con alcohol etílico 96º y que luego te bailen encima con unos zapatos de tacón de aguja. ¡y yo que pensaba que ya me había hundido en el más asqueroso de todos los fangos!

Porque hace unos 20 días  sonó el “Ring-Ring-Ring…” desde el número de teléfono móvil de mi hermano pequeño. Sí, ese que sólo suena el día de mi cumpleaños:

HERMANO: Te llamo para darte una noticia: vamos a ser papás. Ya vamos a hacer la primera ecografía. Son ya 12 semanas.

Y mi corazón empezó a palpitar cada vez más fuerte pum-pum pum-pum pum-pum. Y comencé a sentir esa presión en la cabeza  que trae toda mala noticia. pum-pum pum-pum pum-pum pum-pum….in crescendo

YO: ¡Anda! Enhorabuena. Me alegro mucho por vosotros. ¡Felicidades!

Colgué y siguieron los mensajes cordiales para dar la enhorabuena: mío a mi cuñada y de M a mi hermano.

Acto seguido miré el historial de mensajes intercambiados con mi hermano….. El último del 14 de Diciembre preguntando que qué tal iba. ¡Anda, justo debió de ser cuando se debieron enterar ellos de su embarazo! ¡Ya me pareció raro que me preguntase! ¡aquí estaba la razón! ¡era la preparación del terreno! ¿cómo he sido tan TONTA? Y desde entonces ….silencio absoluto.

Consecuencias: Noche de insomnio. Día siguiente llorando el 90% del tiempo en el trabajo. (¡Menos mal que era viernes!). Sesión de urgencia con la psicóloga. Plan de emergencias activado: día en la montaña, pelis,  ….Lágrimas, ….¡venga, tú puedes!….más esfuerzos, más lágrimas….¿y por qué yo no?

Pero por fin, tuve suerte y mi hermana acudió a mi rescate.

HERMANA: ¿qué tal estás? Chica, no le des demasiadas vueltas. ¿te apetece quedar a que te despejes un poco el lunes? Así desconectas un poco y me cuentas.

GRACIAS-GRACIAS-GRACIAS. ¡por fin me tiendes tu mano! Gracias por encontrarme un huequito en tu apretada agenda.

HERMANA: Oye, que se han puesto los críos malos. No sé si voy a poder quedar.

YO: OK, no te preocupes. Otro día será.

¡Ya me parecía a mí que todo esto sonaba muy raro!

HERMANA: Venga, ¡qué sí!, ¿quedamos?

Y finalmente tomamos un café.

¡Ay, compañeras de fatigas! Siguieron mensajes diarios de preocupación por mi bienestar, por mis tratamientos, por mis emociones, por mis analíticas. Estaba agobiada y todo. Hasta que un día le dije que estaba algo más tranquila, ¡¡¡por fin tenía un respiro de mi odisea con mis curvas de insulina (ya dedicaré otro post)!!!! … y mi hermana se ofreció a hacerme compañía esa tarde en mi casa.

Y …..

HERMANA: Vengo a darte una noticia. Quiero que sepas que no lo he hecho para hacerte daño. Estoy embarazada. Quería mi 3er hijo y bueno, es nuestro momento y no quería esperarme más. No puedo esperar a que a ti te vaya bien un tratamiento, yo contaba con que tardases menos.

ZASSSSS!!!!, momento arranca-uñas.

Me quedé en silencio y sólo le pedí que entendiese si dejaba de tener contacto con ellos, si ya no iba a los cumpleaños y a las comidas familiares, etc. Esto era durísimo para mí y necesitaba estar tranquila. Sólo necesitaba que no me juzgase por mis sentimientos.

HERMANA: sí, sí, no te preocupes. Tú haz lo que quieras. Lo entiendo.

Y me subí a mi habitación a llorar.

A ella se le hacía tarde y se fue ¡Menos mal que se trajo a mi madre para curar mis dedos sangrantes!

Siguió bombardeándome a mensajes hasta que tuve que pedirle que por favor, que no me volviese a mandar ningún mensaje más. Le agradecía su ayuda y que si la necesitaba acudiría a ella, pero de momento necesitaba refugiarme en mi marido y mi madre.

Y ya me cuadraron todas las preocupaciones y todas las prisas porque a mí me fuesen bien las cosas.  Ilusa de mí…. ¿todavía no eres perro viejo? ¡con lo intuitiva que has sido siempre tú! ¡¡¡TOOOOONNNNNNTAAAA!!!

 

Me gustaría compartir este enlace con tod@s vosotras, porque refleja fielmente lo que siento ahora mismo y compartimos todas las infértiles: No poder tener hijos es …

Y mi pensamiento perturbador se hizo realidad

Y mi pensamiento perturbador se hizo realidad

Ayer era nuestro aniversario de boda y el día de la transfer. Y de nuevo un regalo desagradable. El año pasado nuestro regalo fue un aborto, este año un resultado desastroso de nuestra 2ª FIV (todos nuestros embriones eran de calidad baja con pocas probabilidades de implantación).

Es hora de cambiar, de buscar una clínica con un servicio profesional y de calidad. Ya van demasiadas cosas que no nos han gustado. Sabemos que este proceso es largo y doloroso, pero ya han exprimido nuestro bolsillo sin criterio, y han jugado con nuestras ilusiones, nuestras esperanzas, y lo peor…¡mi salud!, pues semejante carga hormonal para nada es innocua para mis ovarios.

¿cómo superar el miedo a las agujas?

¿cómo superar el miedo a las agujas?

Nunca en mi vida hubiese dicho que sería capaz de ponerme semejante cantidad de banderillas yo solita. Recordemos que soy hematofóbica aguda, y que he sido capaz de desmayarme esperando a que mi marido fuese en busca de una tirita para un pequeño corte en mi dedo. Sin embargo, por increíble que parezca, he conseguido llegar a ser completamente autónoma en la administración de la medicación de mis tratamientos de Reproducción Asistida. Aquí detallo cómo lo conseguí.

Durante mi fase de adaptación conté con un ayudante tranquilo, ordenado  y metódico, que voluntariamente supervisaba (y todavía lo sigue haciendo) para garantizar la calidad en cada pinchazo  🙂

Preparativos previos:

  • Mi ayudante y yo leímos todos prospectos y nos vimos algunos videos de  Internet acerca de cómo disolver el polvo del vial, cargar las jeringuillas, cambiar agujas, administrar las dosis, desechar el material, etc. Cada medicación es distinta y requería un protocolo distinto.
  • Evitábamos siempre las prisas. Empezábamos  a preparar el material unos 10 minutillos antes de la hora indicada por nuestro médico para la administración de la dosis.

Secuencia:

  • Pinchazo 1: Mi ayudante hizo todo el trabajo. Yo permanecí tumbada en la cama con la almohada bajo los pies. Cerré los ojos y le pedí que NO me avisase cuando me fuese a pinchar. Respiré profundamente.
  • Pinchazo 2: Permanecí tumbada en la cama con la almohada bajo los pies. No miré las agujas pero pedí a mi ayudante que me avisase cuando fuese a clavar la aguja. Respiré profundamente.
  • Pinchazo 3: Permanecí tumbada en la cama con la almohada bajo los pies. Observé las agujas durante la preparación de las jeringas aunque no miré cuando me las inyectaba. Respiré profundamente.
  • Pinchazo 4: Me recliné ligeramente y apoyé mis riñones sobre la almohada. Observé los preparativos, limpié la zona donde se iba a administrar la medicación y pellizqué mi tripa para que mi ayudante pudiese proceder con la administración. Seguía sin mirar durante el momento “pinchazo”. Respiré profundamente.
  • Pinchazo 5: Me recliné ligeramente apoyando mis riñones sobre la almohada. Observé los preparativos, limpié la zona donde se iba a administrar la medicación y la pellizqué para que mi ayudante pudiese proceder con la administración. ¡¡¡Por fin fui capaz de mirar!!! Respiré profundamente.
  • Pinchazo 6: Me recliné ligeramente apoyando mis riñones sobre la almohada. Miré las agujas durante los preparativos, limpié la zona donde se iba a administrar la medicación y la pellizqué. Mi ayudante se encargó de clavar la aguja y yo deslicé el émbolo hasta el final. Respiré profundamente.
  • Pinchazo 7: Reclinada y apoyando mis riñones sobre la almohada, observé los preparativos, limpié la zona y la pellizqué. ¡¡¡ Y administré la medicación yo solita!!!. Respiré profundamente.
  • Pinchazo 8: Me recliné ligeramente y apoyé mis riñones sobre la almohada. Preparé las jeringas, limpié la zona donde se iba a administrar la medicación y la pellizqué. Pedí a mi ayudante que me grabase en vídeo mientras me estaba inyectando la dosis del día.

Si yo he podido superarlo, cualquiera puede hacerlo. Y si yo puedo con esto, puedo con esto y con mucho más… ¡este sólo es el comienzo de una gran amistad con la sangre y las vísceras! (modo Halloween ON, que ya asoma!!!)