¿Por qué esta vez SÍ puede ser la buena?

¿Por qué esta vez SÍ puede ser la buena?

Cuando llevas un negativo detrás de otro cada vez se ven más fortalecidos tus temores de que ese nuevo intento va a ser igual a los anteriores. Seguir el mismo protocolo que las veces anteriores te decepciona y cualquier palabra de tu ginecólogo la interpretas a tu manera, convirtiéndola en una evidencia de tus malos presagios. El pesimismo, el miedo y la preocupación van invadiéndote poco a poco y cada vez va dejando menos hueco a la ilusión y la esperanza.

Estoy a las puertas de mi 3ª punción y quiero que esta vez esto no sea así, porque he trabajado mucho para que las cosas vayan mejor. No quiero que el pesimismo eclipse todo el duro trabajo de estos 5 meses, por eso voy a repetirme todos los días las cosas que son distintas respecto a las anteriores veces.

Sé que esta vez puede ser la buena, he hecho todo esto para que así sea:

  • Hemos cambiado a una clínica con mejores recursos y mayor experiencia, y que tiene gran prestigio y buenos resultados. Nos sentimos mejor atendidos.
  • Tenemos una ginecóloga de confianza que tiene mucho interés y está deseando que todo nos vaya muy bien.
  • Mis ovarios han estado descansando durante 5 meses, periodo durante el cual he conseguido regular mis reglas, síntoma de que mi aparato reproductor no está escacharrado.
  • He cambiado mis hábitos alimenticios (sin gluten, disminución de carbohidratos, eliminación de alcohol y refrescos, 5 ingestas diarias), notando una mejora del tránsito intestinal.
  • M y yo estamos tomando complementos alimenticios para mejorar la calidad de nuestros gametos.
  • He trabajado mucho con mi psicóloga para afrontar todas las dificultades que han ido surgiendo a nivel emocional.
  • Hemos eliminado la píldora anticonceptiva previa al inicio del tratamiento.
  • La hormona de la estimulación la hemos cambiado a una más adecuada a mi perfil hormonal, además de inyectar dosis más pequeñas.
  • El antagonista lo inyectamos a horas distintas a las que lo hacíamos en los ciclos anteriores.
  • La desencadenación de la ovulación será con fármacos diferentes  y utilizando 2 hormonas para mejora la competencia ovocitaria.
  • Vamos a intentar llevar los embriones a estado de blastocisto.
  • El laboratorio de FIV es más avanzado y podrán usar técnicas adecuadas en el caso de necesitarlo.

 

 

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Mi caja de herramientas para superar la infertilidad

Mi caja de herramientas para superar la infertilidad

Son bastantes los recursos que he necesitado para plantar cara a la infertilidad durante estos 2 años y medio. Los comparto a continuación:

Seguros médicos

  • Seguridad Social
  • Seguro médico privado con cobertura de 2 IA y 1 FIV, así como la mayoría de las pruebas diagnósticas

Profesionales:

  • Ginecóloga. En mi caso he tenido 4 (casualmente siempre mujeres) en la sanidad privada: 1 ginecóloga que dirigía los tratamientos en cada una de las clínicas en las que he estado y 2 de apoyo en la policlínica privada de la ciudad donde vivo (al estar a cientos de kms de las clínicas de Reproducción Asistida siembre me he buscado un facultativo que me pudiese hacer las cosas que me iban mandando). Con la experiencia he podido comprobar que tener plena confianza en tu médico es indispensable para que todo vaya sobre ruedas.
  • Psicóloga. Durante el último año y medio he necesitado una terapeuta que me diese las pautas para sobrellevar toda la carga emocional que conlleva la fertilidad. Las sesiones han sido semanales en las épocas más duras y cuando he estado más tranquila ha sido suficiente con hacer revisiones cada mes.
  • Asesora holística en fertilidad. Tras los malos resultados que obtuvimos en la 1ª clínica en la que nos trataron, acudimos a Psicofertilidad Natural a que revisasen nuestro historial y nos aconsejasen los siguientes pasos a seguir.
  • Endocrino. En mi caso he necesitado acudir a consultas de endocrinología para regular algunos temillas hormonales.
  • Segundas opiniones médicas. Tuvimos consulta con 2 especialistas en reproducción de otras clínicas antes de decidir cambiarnos a la actual.
  • Servicio de ginecología de la Seguridad Social. A la par que iniciamos tratamientos en la sanidad privada, movimos los temas en SS, donde hicimos algunas de las pruebas de diagnóstico requeridas.
  • Médico y psicóloga de Seguridad Social. Únicamente para gestionar el tema de bajas laborales y derivarme a ginecología.

Otros recursos humanos en los que he podido apoyarme:

  • Grupo de Apoyo Hello!. Magnífica iniciativa creada por Marian Cisterna y en la que se organizan talleres gratuitos para pacientes de Reproducción Asistida.
  • Redes sociales y blogosfera. En mi caso, al no vivir en Zaragoza y no poder asistir a las tertulias-café presenciales del grupo de apoyo antes mencionado, no me ha sido posible conocer a otras chicas en los mismos apuros y he tenido que recurrir a leer a mis compañeras virtuales de #infertilpandy .  Me ha ayudado a no sentirme sola en la batalla.
  • M, mamá, amigos muy íntimos y buenos compañeros de trabajo. El amor, el cariño y la compasión de aquellos seres más queridos han sido fundamentales para afrontar con energía todas las tempestades.
  • Garbancito. Sin ti, nunca hubiese sabido que esto sí es posible.

Estilo de vida saludable:

  • Mejoras en los hábitos alimenticios: disminuir carbohidratos, eliminar gluten, aumentar proteínas, repartir las comidas en 5 ingestas diarias, eliminar el alcohol, reducir los refrescos.
  • Complementos alimenticios: Omega-3/DHA, Vitamina D3, Probiótico, Ácido fólico, inositol, selenio, manganeso
  • Deporte: running, bicicleta, excursiones por el Pirineo, bailes de salón, etc.

Lecturas

  • Libro “No tires la toalla, hazte un bonito turbante”, Marian Cisterna
  • Libro “Bienestar, autoestima y felicidad”, Raimon Gaja
  • Miles de sitios web con información

Actitud

  • Trabajar cada día la paciencia, la perseverancia,  la ilusión, la esperanza, la motivación, las ganas de superación, la fuerza y el empeño.
  • Potenciar mis aficiones
  • Escribir este blog como terapia

Recursos económicos

  • A fecha de hoy hemos necesitado unos 15000€ para los distintos tratamientos (no incluimos las facturas que nos ha pagado el seguro)
Capítulo 6 (en progreso): El bebé no llega

Capítulo 6 (en progreso): El bebé no llega

Capítulos previos: el origen, la depresiónlas consecuencias, corazón partíola soledad.

A finales de 2009 conocí al que hoy es mi marido. Nos presentó una amiga que teníamos en común en una juerga navideña de un bar, y, aunque él nunca quiera reconocer que fue así, fui yo quien tomó la iniciativa y apostó porque ese fuese el comienzo de una bonita historia de amor.

Yo estaba muy escéptica, me costaba expresar lo que deseaba hacer en cada momento por miedo a que él me dijese que no estaba dispuesto a hacerlo conmigo e interpretaba algunos comportamientos suyos como falta de interés por mí sin que hubiese un hecho que lo justificase. Pero pronto la vida me demostró la irracionalidad de mis temores.  Aquel chico tímido disfrutaba compartiendo su tiempo conmigo, era feliz con mi familia y amigos al igual que yo lo era con los suyos, buscaba actividades que nos gustase hacer a los dos y moría de ganas por venir a verme los fines de semana. Y lo que más le importaba no era lo que hiciésemos, sino que lo hiciésemos juntos. Fue maravilloso el descubrir una nueva forma de vivir una relación de pareja.

A los 3 años desde el comienzo de nuestra relación, él me pidió formar una familia y decidimos empezar por el matrimonio. Un poquito antes de cumplir 4 añitos juntos, nos casamos, y ese mismo día comenzó nuestra búsqueda.

Lo que viene después ya lo he ido contando en algunos posts: muchas citas con ginecólogos, muchísimos análisis y pruebas, ácido fólico, sobres de complementos vitamínicos, citrato de clomifeno, pinchazos, coitos programados, aborto, IAs, FIV, betaesperas, tests de embarazo negativos, llantos, desesperación, desilusión, preocupación, citas con psicólogos, reuniones con grupos de apoyo, etc. Una etapa realmente dura.

Y ya van 22 largos meses …..

Este es el último capítulo de la serie Baches emocionales. En 6 capítulos he querido resumir aquellos episodios de mi vida que han hecho que guardase cosas inútiles en mi mochila; etapas duras en las que he ido acumulando conflictos que quedaron sin resolver. Probablemente lleguen nuevos capítulos a la serie, puesto que nadie es dueño de su destino, pero lo que sí que quiero es aprender a vivirlos conscientemente, con naturalidad y minimizando sus consecuencias devastadoras.

Mi primera FIV

Mi primera FIV

El viernes comencé a inyectarme la medicación para mi primer ciclo de Fecundación In Vitro. En Mayo, tras el 2º intento de tratamiento de Inseminación Artificial fallido, nuestra ginecóloga nos recomendó cambiar de tratamiento y pasar directamente a FIV. Por diversos motivos que no voy a tratar en este blog (quiero enfocarlo únicamente como un encuentro con mis emociones) las probabilidades de éxito con IA en nuestro caso son entorno a un 8%  en cada ciclo, pese a haberlo conseguido con ayuda de citrato de clomifeno en Septiembre de 2014, con lo que nos aconsejaron no perder el tiempo ni el dinero.

Este nuevo ciclo ha traido consigo nuevas sensaciones:

  • me noto muy irascible, pequeñas tonterías me hacen arder en cólera; por ejemplo, el jueves cortaron el agua durante 8 horas y dejé que eso me estropeara la tarde, ayer refunfuñaba porque M dejaba el cajón del congelador abierto (me dice cariñosamente que soy una “gruñonceta”), me molesta cada cosa que no sale como yo quiero que salga;
  • tengo muchos altibajos emocionales; en el paseo de ayer por la mañana me deseé ser de nuevo la mujer invisible;
  • me siento insegura; esta semana nos colocaron unos muebles en la casa y cuando ya estaban colocados decidí que no me gustaban y ya estaba pensando en cuando podríamos cambiarlos, y lo mismo con las cortinas que ni siquiera han llegado. Me cuesta decidir cuando compro cosas y, cuando finalmente me decido, luego me arrepiento porque pienso en todo el dinero que necesitamos ahorrar para los tratamientos;
  • tengo miedo a que después de toda la medicación que me estoy inyectando mis ovarios no respondan bien. La FIV con gametos propios es el último cartucho que nos queda para poder ser padres de un bebé que lleve nuestros propios genes;
  • estoy desesperanzada; y creo que esta es la peor de todas las emociones, con cada intento se ha ido esfumando un cachito de esperanza y con cada trocito de esperanza se va un poquito de ilusión.