Registro de síntomas de las enfermedades del alma

Registro de síntomas de las enfermedades del alma

Otra vez tengo deberes. En este caso tengo que elaborar un registro de situaciones angustiosas durante estos días para ver si encuentro un patrón que se repita y que me permita saber en qué momentos tengo que trabajar para evitar las enfermedades del alma. Posteriormente, intentaremos acotar esos momentos que dedico a pensar en los problemas relacionados con la infertilidad, que son 100% inútiles hoy por hoy hasta que no tengamos nuevos datos.

NOTA: Los niveles los calculo subjetivamente en una escala de 1 a 10.

16 Junio 2016 (Jueves) – MEDIANAMENTE BIEN

  • Al levantarme vuelvo a tener esa sensación de que estoy viviendo una verdadera pesadilla (10 minutos)
  • En el descanso del almuerzo del trabajo siento DESESPERANZA de nivel 5, pienso que nunca voy a ser madre (20 minutos)
  • Tras la comida consulto twitter, lo que provoca PENSAMIENTOS RUMIATIVOS de nivel 5 (20 minutos)
  • Salgo a tomar el sol y me pongo a leer un libro (1 hora y 30 minutos). Un 60% del tiempo tengo PENSAMIENTOS RUMIATIVOS de nivel 5.
  • Salgo a correr durante 30 minutos por el parque.  Veo a las mamás y a los niños en el parque y siento INFERIORITIS de nivel 5.
  • Tras la cena me pongo con twitter y de nuevo PENSAMIENTOS RUMIATIVOS de nivel 5 durante 30 minutos.

 

17 Junio 2016 (Viernes) – MAL

  • Mientras me plancho el pelo y me maquillo, y hago la cama (40 minutos) tengo PENSAMIENTOS RUMIATIVOS y DESESPERANZA de nivel 6.
  • Mientras trabajo me desconcentro constantemente. Pienso en el momento que tenga que ir a visitar a mis hermanos al hospital cuando tengan sus bebés. PREOCUPACIÓN de nivel 6.
  • A las 19:00 toca ir a la compra y voy a un supermercado que no suelo ir y mando a mi marido a comprar las cosas que requieren ir a sitios fuera de mi zona de confort. Mi marido me propone pasar el fin de semana con su familia y mi madre me propone salir a ver el concierto de la banda. No quiero hacer ninguna de esas cosas y me produce TRISTEZA nivel 8. Siento que no hago lo que mis padres y mi marido esperan de mí y mis miedos no me dejan hacer las cosas que habitualmente solía hacer. Siento que no saldré de ésta.

 

18 Junio 2016 (Sábado) – MUY MAL

  • 8:00, me levanto y me acuerdo de la situación angustiosa de ayer. PENSAMIENTOS RUMIATIVOS de nivel 5. Me consigo volver a dormir y tengo pesadillas.
  • 10:00, me pongo a planchar y todo el rato tengo PREOCUPACIONES y PENSAMIENTOS RUMIATIVOS de nivel 5. De nuevo me veo en el hospital visitando bebés, haciéndoles regalos, yendo a cumpleaños, bautizos, a comidas de Navidad, etc.
  • 12:00, me consigo entretener limpiando la fachada.
  • 14:00. Estoy sola y veo una noticia que me hace empezar a tener ANSIEDAD y PENSAMIENTOS CATASTRÓFICOS (tengo algo muy grave, me voy a morir pronto, etc) de nivel 9.
  • 18:30. Salgo a correr y me encuentro un poco más aliviada
  • 21:00. Cervecita y cena fuera de casa. Muchísimo mejor

 

19 Junio 2016 (Domingo) – REGULAR

  • Por la mañana hago una tarta, estoy entretenida y me encuentro bastante bien
  • 16:00. Vuelvo a tener ANSIEDAD y PENSAMIENTOS CATASTRÓFICOS (tengo algo muy grave, me voy a morir pronto, etc) de nivel 6.
  • 19:00, quedamos con unos amigos, me entretengo y me encuentro bastante mejor
  • Tras la cena, veo la televisión y a la vez hago tricot y consigo frenar mucho cualquier pensamiento irracional

 

20 Junio 2016 (Lunes) – MEDIANAMENTE BIEN

  • Tras la comida, vuelvo a tener ANSIEDAD y PENSAMIENTOS CATASTRÓFICOS (tengo algo muy grave, me voy a morir pronto, etc) de nivel 3. Como estoy con mi madre , aunque preocupada, estoy bastante tranquila.

 

21-22-23 Junio 2016 (Martes, Miércoles, Jueves) – BASTANTE BIEN

  • Estoy bastante entretenida durante la mañana con el trabajo, no me despisto mirando cosas en Internet y estoy motivada. El tener la tarde libre para hacer mis cosas también me hace que no se me haga pesada la jornada laboral. Por la tarde salgo a tomar el sol, hago deporte, incluso el miércoles hago tareas de limpieza y consigo frenar bastante los pensamientos rumiativos. El miércoles también estoy animada para salir a una terraza a tomar una cerveza. El sentirme bien también me hace volver a tener un poquito de ilusión por las cosas.

 

24 Junio 2016 (Viernes) – MAL

  • A primera hora tengo consulta con la inmunóloga. Revisamos las analíticas, me manda otras muchas y de nuevo me sugiere hacer dieta de azúcar y gluten. Añade nuevos medicamentos a todo lo que venía tomando. La DESESPERANZA, PREOCUPACIÓN y PENSAMIENTOS RUMIATIVOS aparecen de nuevo con nivel 8.
  • Para más inri, en el trabajo me cae un marrón del 15, de los gordos gordos. Entonces llega la TRISTEZA con nivel 7. Estoy un rato llorando, vienen mis padres a verme antes de comer pero tengo que seguir trabajando. Estoy bastante desconcentrada hasta que termino la jornada.
  • Tras la comida salgo a tomar el sol, y sigo con PREOCUPACIONES y PENSAMIENTOS RUMIATIVOS de nivel 6.
  • Me animo a ir a comprar a un supermercado grande, donde sé que voy a encontrarme a gente conocida. Nos encontramos al padre de un amigo, y habla de niños que han nacido y bromea sobre los nietos que desea tener. Me desconcentro mientras habla y vuelvo a tener PREOCUPACIONES y PENSAMIENTOS RUMIATIVOS de nivel 7.
  • Tras la compra, salimos a tomar una cerveza, vemos una película, etc. Me encuentro un poco más animada pero no es al nivel que me encuentro entre semana.

 

25 Junio 2016 (Sábado) – REGULAR

  • Durante la mañana estoy más o menos bien, me acuerdo de la visita con la inmunóloga y sigo con PREOCUPACIÓN y PENSAMIENTOS RUMIATIVOS de nivel 5 (¡algo mejor!)
  • Tras la comida surge un plan con amigos y yo no tengo ganas. Esto me hace sentir un poco mal, sobre todo porque hago que M diga que no a un plan que quizás sí que le apetecía porque le hacía desconectar. Cambiamos el plan por salir a dar un paseo con la bicicleta. El deporte y el aire libre me hace sentir bien. Preparo una pizza y vemos una película.

 

26 Junio 2016 (Domingo) – MEDIANAMENTE BIEN

  • M y yo salimos de excursión mano a mano. Una caminata de 6 horas!!! A la ida me encuentro genial, hablamos de las elecciones y de temas variados, estoy entretenida. A la vuelta hay más momentos de silencio y mi cabeza no para de pensar en el momento en que tenga que ir al hospital a ver a mis nuevos sobrinos, a que no tengo ninguna gana de ir al bautizo, en la boda de Septiembre en la que coincidiré con mis hermanos, en el cumpleaños de mi padre, en las Navidades…. Preocupaciones de nivel 6.
  • A la vuelta de la excursión vamos a comer unos helados y estamos en la plaza con muchos niños, muchos carritos, muchas embarazadas y justo en la mesa de al lado hay una chica que comenta su reciente embarazo. Me hace ponerme un poco TRISTE (nivel 6), aunque consigo que no me desborde.
  • Consigo el reto que me planteó mi psicóloga. Bajo a dar un paseo y estar una terraza fuera de mi zona de confort. No me encuentro en ninguna situación incómoda.

 

27-28-29 Junio 2016 (Lunes, Martes, Miércoles) – BASTANTE BIEN

  • Se cumple el patrón de la semana anterior

 

 

 

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¡¡¡Feliz Cumple-Blog!!!

¡¡¡Feliz Cumple-Blog!!!

Y 584 + 366 días después sigo aquí, con una mochila muchísimo más pesada, varios tratamientos más a mis espaldas y un reloj que no para de hacer TIC-TAC-TIC-TAC-TIC-TAC….tu tiempo pasa….

¡Hoy mi blog cumple su primer añito!

 

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Este año ha sido muy duro, muchísimo, pero mi querido blog me ha ayudado a desahogarme, a reflexionar, a discutir algunos pensamientos irracionales, a poner en practica los consejos de mi psicóloga, a compartir pequeñitas píldoras de alegría en forma de la música que más me gusta, a ser consciente de que tengo muchísimas cosas buenas, a descubrir experiencias desconocidas, a vivir el presente aunque sea con dolor, a conectar con otras chicas en mi misma situación…

Pero sobre todo, este espacio me ha permitido expresar mis sentimientos de una forma sincera y ordenada, sentimientos crudos, sin ningún tipo de condimento. Abrirme de esa forma ha facilitado el encuentro conmigo misma pero sobre todo alcanzar una gran compasión mutua con mi pareja.

¡¡¡FELICIDADES, MI MOCHILA EMOCIONAL!!!

 

Mi botiquín para enfermedades del alma

Mi botiquín para enfermedades del alma

Hoy tengo deberes que hacer. Ana, mi psicóloga, me recomendó que preparase un botiquín para mis enfermedades de alma, una cajita donde tener a mano todos los recursos que me ayudan a estar mejor en los momentos ploff.

 

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Cuando nos metemos en un torbellino de emociones irracionales nos es muy difícil encontrar esa rama robusta y firme que nos permita agarrarnos fuerte y evitar que nos arrastre sin control hasta cualquier sitio del que no seamos capaces de volver. Y al igual que cuando estamos enfermos nos tomamos una píldora que evita que la infección y el dolor vayan a peor, nuestra alma también necesita esas píldoras que nos alivien y nos curen, esa rama fuerte y robusta que nos ayude a que nuestro alma no sufra el vaivén de las circunstancias de una dura y cruel realidad.  Es por eso que es importante tener una buena provisión de píldoras en nuestro botiquín para las enfermedades del alma.

Este es el contenido de mi botiquín personal:

 

Inferioritis

  • Frecuencia: muy frecuente (a diario)
  • Sintomatología: pienso que mi cuerpo es defectuoso, me siento fracasada, me digo a mi misma que soy la oveja negra de la familia, creo que mi tiempo es menos valioso porque yo no tengo hijos, estoy convencida de que a mí no se me ha concedido la posibilidad de ser madre, siento que la naturaleza me está diciendo que yo no soy válida para tener un hijo, se me ha pasado el arroz, mis óvulos soy muy viejos, me veo fea, mi cuerpo de disgusta, no me gusta hacerme fotos y mucho menos verme en ellas, me gustaría no ser yo, no me apetece arreglarme ni comprarme ropa, prefiero salir en chandal, salgo de cualquier forma sin importarme mi aspecto físico, …
  • Tratamiento: 
    • Ponerme mis zapatillas, enfundarme las mallas y salir a hacer deporte para demostrarme a mi misma que estoy en forma y que mi cuerpo es sano y fuerte
    • Darme una ducha, lavar y secar mi pelo y darle caña a la plancha. Coger la brocha y darme una buena sesión de chapa y pintura.
    • Ponerme unos taconazos, un vestido bien ajustadito a la cintura o llevar ropa fresquita muy sexy 😉
    • Broncearme bajo el sol.
    • Recordarme a mí misma todas las cosas buenas que tengo y todo lo que sé hacer muy bien.
    • Listar todas las cosas buena que tiene ser una mamá de más de 35 años si algún día consigo serlo.

 

Desmotivación en el trabajo

  • Frecuencia: frecuente (3 de los 5 días que trabajo a la semana)
  • Sintomatología: se me hace cuesta arriba enfrentarme a los marrones, miro el reloj continuamente para ver cuánto queda para acabar la jornada, me pongo a buscar en Internet frecuentemente cosas que no son del trabajo, me noto muy cansada y sin ganas de hacer nada, pospongo todas las tareas que puedo para mañana, elijo las tareas más sencillas, tengo numerosos despistes, …
  • Tratamiento:
    • Elaborar cada día el plan de trabajo del día siguiente lo más detallado posible, indicando tiempos para evitar dejar espacio a la improvisación.
    • Utilizar la técnica Pomodoro para concentrarme en tareas concretas y comprometerme a terminarlas en el tiempo establecido.
    • Acudir a la oficina al menos 2 veces a la semana (evitar el teletrabajo demasiados días de la semana).
    • Planificar 1 sesión diaria de 1 hora en la que cada día de la semana haga una actividad distinta.
    • Hablar con mi jefe y pedirle una sesión de formación para aprender cosas nuevas.
    • Iniciar un nuevo proyecto o actividad complementaria al trabajo del día a día.
    • Apuntar en un papel las veces que me distraigo buscando cosas no relacionadas con el trabajo y el tiempo que invierto para ser consciente de ello.
    • Leer el correo personal únicamente al final del día.

 

Desilusión por vivir

  • Frecuencia: muy frecuente (a diario)
  • Sintomatología: no tengo ganas de salir de casa, me tiro en el sofá y enciendo la tele sin nada concreto que ver, me pongo a mirar foros de infertilidad continuamente, acabo de trabajar y no me apetece hacer ninguna de las cosas que me había programado para esa tarde, tengo ganas de que pasen las horas, los días, los meses, pienso en si debería empezar a tomar antidepresivos, nunca encuentro el momento de tener sexo, …
  • Tratamiento: 
    • Hojear mis revistas y mis libros de cocina y pensar en nuevas recetas para elaborar en los próximos días
    • Recordar esa Wish List y esos dineritos que reservo cada mes para darme un pequeño caprichito de vez en cuando
    • Pensar en el próximo viaje que quiero hacer e imaginarme cuándo será, cómo y dónde.
    • Pensar en la decoración de la casa, ¿qué es lo próximo que nos gustaría hacer en nuestro hogar?
    • Leer manuales de fotografía, coger mi cámara y practicar.
    • Cambiar la forma de hacer las cosas ese día: ir a un nuevo supermercado a comprar, salir a cenar a un restaurante diferente, preparar un bocadillo y comer en un merendero, cambiar el sitio desde donde teletrabajar, salir al cine entre semana, etc

 

Desesperanza

  • Frecuencia: muy frecuente (a diario)
  • Sintomatología: pienso que nunca voy a conseguir ser madre
  • Tratamiento:
    • Recordar a todas las luchadoras de la #infertilpandy que demuestran cada día que …. ¡¡¡Sí se puede!!!!

 

Tristeza

  • Frecuencia: frecuente (2-3 veces a la semana y a diario tras tratamiento fallido)
  • Sintomatología:  subo a la habitación, cierro la puerta, me tumbo en la cama con un pañuelo y me pongo a llorar.
  • Tratamiento:
    • Venga…..¡¡¡esa música que me da energía!!!
    • Salir a una terracita a tomar una cerveza con unos frutos secos
    • Una escapada al aire libre: excursión por el Pirineo, salir a conocer un pueblo pintoresco y fotografiar, una caminata con el campo o una vueltecita con mi bicicleta
    • Quedar a tomar un café con alguien de mi círculo de confianza
    • Ver una peli

 

Preocupación y pensamientos rumiativos

  • Frecuencia: muy frecuente (100% del tiempo que mi mente no está ocupada o durmiendo)
  • Sintomatología: Mientras estoy haciendo actividades que no mantienen mi mente ocupada (planchar, ducharme, hacer la cama, ir a la compra, etc) …¿y si no he tomado la decisión correcta? ¿y si hice lo que no debía? ¿y si no me estuve lo suficientemente quieta? ¿y si no respondo bien a la estimulación? ¿y si mi endometrio no está preparado? ¿y si mis embriones no tienen la calidad suficiente? ¿y si nunca puedo ser madre?
  • Tratamiento:

 

Miedo

  • Frecuencia: frecuente (2-3 veces por semana)
  • Sintomatología: me da miedo que el resultado de una prueba, de una beta o de una ecografía no sea lo que me gustaría, me asusta que un tratamiento vuelva a fallar, me aterra salir a la plaza un día de mercado y encontrarme con miles de bebés y embarazadas, no veo cómo enfrentarme a una visita al hospital del nacimiento de un nuevo bebé.
  • Tratamiento:
    • Abrazarme a M y cogerle fuerte de la mano para saber que no estoy sola en esto.

 

Ansiedad

  • Frecuencia: ocasional (1 ó 2 veces al mes)
  • Sintomatología: [¡¡¡AVISO, SOY MUY CATASTROFISTA!!!]siento que algo muy grave me está pasando, que ese pinchazo en el pecho es un síntoma de que tengo un cáncer, que mi tiroides va a ir a peor y llegará un punto en que no tendrá remedio, creo que me voy a morir muy joven, que alguno de los 2 se quedará en el paro, o incluso los 2, que nos quedaremos sin dinero para tratamientos, e incluso no podremos pagar nuestras facturas, etc, etc, etc
  • Tratamiento:

 

 

 

 

 

Mi segundo aborto

Mi segundo aborto

Ayer fue un día muy triste, quizás el día más triste de toda mi vida. Cuando a M se le volvió a romper el corazón y yo caí al suelo rendida después de tanto esfuerzo inútil.

Ayer íbamos a buscar el alta a Barcelona y nos volvimos con un informe para que me practiquen en los próximos días un legrado. No se vio latido, no se vio embrión. Batí el récord del anterior embarazo, esta vez ni llegamos a oír su pequeño corazoncito.

Ayer nos acostamos sabiendo que hoy despertaríamos de una horrible pesadilla que era nuestra dura realidad.

Me estoy consumiendo, por dentro y por fuera. Se me acaban las fuerzas para continuar la lucha. Y me he llegado hasta plantearme abandonar este proyecto del todo y vivir feliz con la persona más maravillosa que he tenido suerte de tener a mi lado. Él lo es todo, el único que me ha demostrado que yo soy lo más importante que tiene. M, mi familia.

A ratos pienso si nuestros embrioncitos saben que el mundo que esta sociedad deja es una auténtica mierda, que no quieren un planeta sin capa de ozono ni vivir sin saber si podrán disfrutar de una pensión digna a los 80 años. ¿de verdad, mis pequeños amores? ¿es eso lo que queréis decirnos?

Esto es muy injusto. Somos 2 buenas personas que se quieren muchísimo. No nos merecemos que tengamos que vivir esta situación tan tremendamente dura.

Sólo me mueve la esperanza de  que algún día pueda pensar que la vida tiene sentido, aunque ahora en estos momentos desee incluso morir.

M, lucharé porque te quiero, porque eres lo único que da sentido a mi vida y mi amor por tí la luz de mi camino. ¡TE QUIERO!

 

 

 

 

 

La felicidad del ignorante

La felicidad del ignorante

¡Qué levante la mano el que ha corrido a ver el resultado de un examen segundos después de que el profesor colgase la lista en el tablón de anuncios de la Universidad! ¡o la que no ha podido esperar a hacerse la beta y 2 días antes ya ha probado a ver si se veía la segunda rayita de un test de embarazo!

¡Señores y señoras! Aunque no lo creáis, aunque mi marido crea que soy la persona más impaciente del Universo…. yo suelo meditar acerca de cuándo es el mejor momento conocer ese dato y prefiero esperar a ese mejor momento, aunque me coma la incertidumbre.

Hace mucho tiempo que pienso que soy adicta a la protección emocional. Me cuesta enfrentarme a los eventos fortuitos que causan dolor. Me considero una persona pesimista, y eso hace que ante un dato incierto, siempre tienda a pensar que se resolverá como negativo y por lo tanto me causará dolor.

Me he acostumbrado a vivir la duda y la incertidumbre como un estado confortable, y a prolongarlo al máximo siempre que he podido.

Creo que la primera vez que fui consciente de mi adicción fue cuando rompí mi relación con mi anterior pareja y me di cuenta de todos los años que había vivido sin hablar las cosas con sinceridad. Tenía miedo a saber la verdad, porque la verdad me haría sentir la necesidad de tomar decisiones drásticas muy dolorosas. Y aprendí a vivir en la ignorancia y sobre ella construía mi propia interpretación de la realidad. Pensaba que las cosas serían como yo quería que fueran y me negaba a saber cómo realmente eran. Vivía en un eterno Carnaval.

Creo que ye mejorado muchísimo en este aspecto. Poco a poco voy aprendiendo que prolongar el conocer una realidad negativa no me hace sufrir menos, al contrario, sufro 2 veces: el periodo de incertidumbre y después el de duelo. Sin embargo, creo que en ocasiones todavía no consigo salir de la zona de confort de la ignorancia.

 

 

Los fantasmas del aborto

Los fantasmas del aborto

A los pocos días de conocer la noticia de que íbamos a ser papás los fantasmas del aborto se instalaron en mi cabeza. La primera euforia había pasado y todavía quedaban alrededor de 10 días hasta poder tener nuevas evidencias de que 1 ó 2 nuevas vidas se estaban gestando en mi interior. Y lo único que tenía que hacer yo era tener paciencia y dejar pasar el tiempo.

Empecé a tener ganas de orinar mucho más frecuente de lo normal, sin embargo, tenía pánico a ir al baño, bajarme las braguitas y ver allí la primera mancha de sangre que me indicase que iba a suceder lo mismo que la otra vez. Y en el caso de que la prueba de la ropa interior fuese superada, todavía me quedaba el test del papel.

La progesterona no ayudaba, esa cápsula pringosa que se iba disolviendo y dejaba la zona húmeda, hacía que tuviese dudas acerca de si aquella humedad estaba escondiendo otro indeseado fluido que hubiese podido aparecer desde la última vez que había ido al baño.

Estaba muy inquieta. EL nerviosismo me generaba todavía más ganas de ir al baño, y cuando pensaba que tenía que ir al baño, prolongaba esa angustia para evitar el dolor de encontrarme con una durísima realidad.

Si M estaba en casa, le pedía que me acompañase a orinar para sentirme protegida, y celebrábamos cuando el papel nos confirmaba que no había aparecido lo que no queríamos ver.

Hoy por hoy, todavía me invade esa preocupación. Creo que he conseguido que no me paralice, que me permita ilusionarme con mi embarazo e incluso hacer algunos planes para cuando nazca el/los bebé(s). Pero continuamente recuerdo aquella mañana en que rescaté a  mi querido angelito de 2cm en un trozo de papel higiénico al limpiarme, evitando que se fuese por la taza del inodoro. Recuerdo la sangre y la contracción que sentí aquella noche. Y tengo pánico a que todo eso se repita.

El miedo de una mujer embarazada tras un aborto es grande, el miedo de una mujer infértil que ha conseguido embarazarse tras varios tratamientos es enorme. ¡Imaginad cómo puede ser el miedo de una mujer infértil que ha conseguido embarazarse tras un largo proceso de fertilidad y un aborto previo!  TERRORRRRRR

Sé que va a ser muy duro hasta que pase el hito de la semana 10. No puedo evitar comparar los datos con la anterior gestación y me va a costar mucho abstraerme de ello. Pero tengo que conseguir confiar en que esta vez va a ser la buena, en que todo esto va a salir bien….porque lo merecemos y porque nuestro(s) embrioncito(s) también lo merece(n).

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Te echamos de menos garbancito, te queríamos y siempre te querremos. Nunca podré olvidarme de tí. Allí donde estés, por favor, piensa en que gracias a tí, mamá y papá han sido capaces de luchar por la vida de tus hermanitos. Tú les distes el valor, el coraje y sobre todo la ESPERANZA.